HOTEL POSADA DEL PURUAY S.A. 
Un extraordinario hotel rural albergado en una impecablemente
restaurada y elegante casa hacienda color salmón de los años
1830. Esta es uno de los más refinados y relajantes hoteles
del Perú. Está ubicado en más de 23 Has (56.81 acres) de extensión
con bosques de eucaliptos; exuberantes y maravillosamente decorados
jardines con vistas hacia la verde y montañosa campiña. El hotel
parece haber sido trasladado de cualquier ciudad del interior
hace pocos años y se encuentra a sólo 7 km. (4 millas) del centro
de Cajamarca.
La primorosa casa, construida alrededor de una bonita plazuela,
tiene habitaciones con nombres tales como "La Mansión" y "La
Prisión". La primera no podría ser más acertada: las habitaciones
son gigantescas y extremadamente bien equipadas, con grandes
y lujosos baños. El segundo nombre es muy engañoso, porque:
Si ésta es una Prisión, yo quisiera ser encarcelado en ella.
El restaurant y las salas públicas están decoradas con antiguedades
muy bien elegidas. Al aire libre, los caballos de paso peruanos,
hacen paseos por las altas montañas, desde donde se tienen estupendas
vistas panorámicas.
Su
encantadora y locuaz dueña, Nora, el esposo e hija viven en
la propiedad y son más que agradables. El servicio es excelente,
siendo el restaurante y la vasta videoteca lo que hacen de este
punto, algo perfecto para una estadía de varios días en las
serranías norteñas del Perú.
Guía de Viajes: "Frommer's
- Perú",
capítulo 10 - Norte del Perú; páginas 368,
369.
Frommer's
es una compañia que explora los diferentes destinos de
viajes alrededor del mundo, caminado en ellos. La colección
Frommer's
es el nombre de 300 libros - guías que han publicado
desde 1957.
En 2001, Frommer's
pasó a formar parte de la familia de Compañias
Wiley
Publishing, Inc.
* El original del texto está en inglés en "Frommer's
- Perú".
Cajamarca y los Andes del Norte del Perú 
Una estadía en POSADA DEL PURUAY (carretera a Porcón
Km 4.5, telef. 076/82-8318, postmaster@posadapuruay.com.pe,
www.posadapuruay.com.pe
, $60s, $70d) podría ser su experiencia más relajante
en el Perú.
Esta
maravillosa hacienda restaurada en 1822, con elegantes habitaciones
en medio de un paraíso rural a 15 minutos de Cajamarca.
La propiedad incluye establos de caballos, áreas para
trotar, bosques de eucaliptos y pinos, y un jardín botaníco
con cientos de plantas con sus respectivos nombres. Durante
el día, usted podra tomar aliento en los circuitos a
través de la campiña con los caballos de paso,
agarrar una bicicleta montañera, o dar una caminata en
los muchos senderos de la propiedad. En la noche, usted se abrigará
con frazadas de plumas y se queda dormido con el susurro de
los arboles y el burbujeo del arroyo. El restaurante sirve ensaladas
de vegetales del bio-huerto, un excelente fondue de pollo y
carne acompañado con 6 salsas típicas, pastel
de manzana casero y un calientito cajamarquino, un trago de
ron caliente inventado por Lucho, encargado del bar, para las
noches frías de montaña. La gregaria dueña,
Nora Regalado, ha creado un equipo que trabaja como una familia
y juegan fútbol casi todas las tardes (visitantes invitados).
Las habitaciones incluyen cable, TV, VCR, se tiene acceso a
una gran librería de videos, un refrigerador. esta casona
es un lugar excelente para niños y ofrece frecuentemente
paquetes en su página web.
"Moon Handbook - Perú", paginas 446-468 en
el capitulo "Cajamarca y los Andes del Norte del Perú".
Primera edición Noviembre 2004.
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Sra.
Nora Regalado:
Permítame ofrecer mi sincero reconocimiento por la hogareña
acogida que nos brindó a mi equipo y a mi desde Enero hasta
ahora. Nosotros hemos estado muy complacidos con las grandes
y limpias habitaciones y la agradable atmósfera del hotel. Las
contraventanas de madera permitían a los hombres que trabajan
en los turnos de las tardes y noches, dormir tranquilamente
de día. Los trabajadores del hotel fueron muy amigables, eficientes
y absolutamente honestos; en todo el tiempo de nuestra estadía
no tuve ninguna preocupación acerca de mis pertenencias, ni
papeles en mi habitación.
Nosotros hemos disfrutado de los preciosos jardines y pastos,
tan bien trabajados y mantenidos. Los pacíficos jardines fueron
un grato panorama al amanecer, cuando salíamos al trabajo y
un calmado y placentero refugio cuando regresábamos en las noches.
La presencia de tres perros juguetones agregaban un toque de
simpatía a la propiedad, y ayudaban a alguno de los hombres
a superar sentimientos de melancolía por su hogar.
Su equipo tiene mi más alto reconocimiento por la atención personalizada
y servicio profesional que disfrutamos durante nuestra estadía.
Yo puedo decir honestamente que fuimos invitados a una introducción
a la cultura peruana, cocina y tradiciones familiares, de una
manera por encima de la obligación del deber. La cocina al mando
del Sr. Moisés y los mozos al mando del Sr. Luis, trabajaron
muy duro para suplirnos de comidas nutritivas, aún en los momentos
tan extraños en que nosotros los gringos nos gusta cenar. La
calidad de la comida fue excelente y en los momentos cuando
nos daban platos típicos de la zona que no estaban en el menú,
representaron agasajos especiales. Yo cabalmente disfruté los
momentos en que ellos graciosamente me permitieron cocinar un
platillo para mis hombres. Todos disfrutamos las ensaladas frescas
y vegetales que fueron servidos todos los días. Me volví aficionado
de los frescos jugos, especialmente el de piña.
Guardo como tesoro los recuerdos de la gente que conocí
en la Posada del Puruay y espero mi regreso en otoño.
Atentamente
George
D. Piegols
Miércoles, 19 de Mayo del 2004